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| March 25, 2016

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¡Qué bien sabe Madrid!

¡Qué bien sabe Madrid!
masQgastronomia

“Madrid, Madrid, Madrid, en México se piensa mucho en ti. Por el sabor que tienen tus verbenas. Por tantas cosas buenas que soñamos desde aquí”. Y es que ya lo decía el chotis, además de muchas cosas que hacer en Madrid, por su gran oferta cultural, una de ellas es disfrutar de su gastronomía.

Es comúnmente sabido que los reyes por excelencia de la cocina madrileña son el cocido y los callos, pero no todos los cocidos ni todos los callos son iguales. Si tienes ganas de degustar alguno de estos guisos, coge papel y lápiz y toma nota de cuáles son los lugares donde tendrás que ir para disfrutar de estos dos chulapos en su máxima expresión.

Cruz Blanca Vallecas en la calle de Carlos Martín Álvarez 58,  restaurante castizo famoso por sus cocidos avalado con la máxima puntuación por el “Club de Amigos del Cocido”, casi ná Pichi. Materia prima y presentación que hacen de este plato toda una experiencia.

Malacatín, calle de la Ruda 5, donde se lleva al cocido hasta su más alto nombre, tal y como ellos mismos dicen. La tradición y el mimo con el que se hace este plato se funde con la decoración castiza del lugar.

Para chulapos fuertes, los callos de La Tasquita de Enfrente, calle Ballesta,6 y Lhardy, Carrera de San Jerónimo 8. Un plato tradicional que te hará entrar en calor a cucharadas. Importante, déjate el pan cerca, mojarlo en la salsa es parte del ritual.

Si lo tuyo no son los platos de cuchara, Madrid también tiene un bocadito más castizo que la calle de Alcalá. ¿Qué sería de esta ciudad sin su típico bocadillo de calamares? Acércate al Bar La Campana o El Brillante y pégale un buen bocado a los calamares.

Si el cocido y los callos son los reyes de la mesa madrileña, las bravas son las reinas de las tapas y en Madrid, como no podía ser de otra manera, son especialistas en hacer de este aperitivo todo un regalo para tu paladar. Acércate a saborear las patatas bravas de Docamar, calle Alcalá 337, donde llevan sirviendo esta tapa desde 1963.

¿Contemplar una obra de arte gastronómica? Déjate caer por Casa Lucio, calle Cava Baja 35, en el corazón del barrio de La Latina y tendrás la oportunidad de degustar su gran plato estrella, sus famosos huevos estrellados.

Madrid además de mucha chulería, también guarda mucha dulzura, las rosquillas de San Isidro, ¿cómo se iba a quedar el patrón sin un dulce con su nombre? Las podrás disfrutar en las fiestas que se celebran en su honor, allá por mayo. Podrás elegir entre listas, con capa de azúcar fondat y las tontas, las pobres, van solas.

Pero para dulce y castizo, no puedes irte de Madrid sin probar los churros con chocolate de la churrería con más solera de toda la capital, La Churrería de San Ginés, a más de uno se le caen las lagrimas con solo olerlas.

Si los callos, las rosquillas y los calamares te han dejado algo pesado y con más ingesta de calorías de lo normal, el paseo por El Parque del Retiro y sus barcas harán que bajar las calorías sea todo un placer. ¿Comemos en Madrid?